Guatemala está afrontando un proceso de recrudecimiento de las condiciones de exclusión y desigualdad provocadas por quienes han dirigido la política y la economía guatemalteca durante los últimos 58 años y la han conducido a ser uno de los países con menor desarrollo humano y más desigualdad en América Latina y a punto de ubicarse dentro de los estados fallidos a nivel mundial.
El actual gobierno no es sino el reflejo de dichos intereses los cuales se han visto robustecidos por supuestos liderazgos sociales que se han plegado, o han mantenido un silencio cómplice, de frente a las medidas impulsadas por este gobierno y que se orientan a eliminar la ya minada protección y garantías sociales que brinda la Constitución y los Convenios internacionales ratificados por Guatemala.
Bajo el argumento de la seguridad se está conduciendo al país a un proceso de militarización, se pretende devolver la investigación penal al Ministerio de Gobernación, se están reactivando los mecanismos de inteligencia que operaron durante el conflicto armado interno y se ha retomado el abuso de los mecanismos extraordinarios previstos en la ley de orden público y la aplicación de preceptos penales a efecto de acallar la protesta social.
Bajo los argumentos de la competitividad, la productividad y la transparencia se están impulsando reformas legales que garantizan una mayor precarización del trabajo, una mayor exclusión de los pueblos indígenas y el recrudecimiento del Estado de indefensión permanente en que nos ha sumergido la falta de justicia pronta y cumplida. Y es que frente al mayor clamor de justicia de la población la solución que impulsa este gobierno conjuntamente con el empresariado es la eliminación práctica y material de los derechos contenidos en la Constitución y demás leyes.
La debilidad del Estado de derecho y la pérdida de contrapesos entre los poderes del Estado es garantizada por un proceso electoral que admite como pre condición para acceder al poder el compromiso con los sectores que concentran la riqueza en nuestro país, convirtiendo a la voluntad popular en un objeto más en el mercado ante la falta de opciones capaces de competir en condiciones de igualdad con las exorbitantes inversiones en campaña, debe señalarse que los costos reales de la anterior campaña electoral superan con facilidad el monto de la deuda agraria en Guatemala que aqueja a miles de hermanas y hermanos campesinos.
La interlocución social autónoma ha debido enfrentar además de esta problemática la cooptación de dirigencias y la ubicación de estas en los espacios desnaturalizados para dar la apariencia de la existencia de participación social en la toma de decisiones y ha debido reaccionar ante la pérdida de las garantías básicas con medidas que van desde la resistencia pacífica hasta la denuncia internacional.
Este proceso, ha sido acompañado por pueblos y países hermanos que teniendo como punto de partida sus propias democracias apoyan los esfuerzos por crear la democracia en Guatemala teniendo claro que un país tan desigual, con tan poco desarrollo humano y con un Estado tan cercano a ser considerado como fallido no es sino el producto de la falta de las condiciones básicas que la democracia exige y un riesgo para la Paz mundial.
De allí que el proceso de aislamiento nacional de las organizaciones que evidencian las discrepancias entre el discurso oficial e internacional tanto del gobierno como del sector empresarial guatemalteco y la realidad está siendo recrudecido pretendiendo el aislamiento internacional de las expresiones autónomas.
Esta estrategia, comenzó a visualizarse en las memorias del Convenio 169 presentadas por el gobierno de Guatemala en el año 2010 y recogidas en el Informe de la Comisión de Expertos en la Aplicación de Convenios y Recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo –OIT- del año 2011, y durante el actual gobierno, se han comenzado a preparar las condiciones para su endurecimiento apostando a que la misma encuentre condiciones favorables con la crisis Europea.
En su edición de fecha 18 de febrero de 2012 en un diario local, Humberto Preti, ex dirigente de la Cámara del Agro, en su columna titulada Macroscopio, bajo el título de “Pobre nuestra Guatemala” publica: “Cada día nos sorprenden más algunos miembros de la comunidad internacional, siempre hemos sabido de la tendencia de algunas ONG de los países nórdicos en su apoyo a los que generaron el conflicto armado y la defensa que de ellos hacen en forma sistemática, pero ahora nos sorprenden más, pues inclusive están dispuestos a financiar programas en apoyo a acciones ilegales. Hoy nos aparece una nueva sorpresa, los señores de Noruega y Suecia han destinado Q2,300,000 para apoyar lo que se llama el Mecanismo de Apoyo a los Pueblos Indígenas de Oxlajuj Tz’ikin… …Sabemos que los gobiernos de estos países que en un tiempo se incluyeron como miembros de los Amigos de Proceso de Paz tienen obligación de dar un porcentaje de su presupuesto a las ONG que “apoyan a los más vulnerables”, pero la verdad es que no sabemos si sus gobiernos avalan que se financien proyectos que violen las leyes del país. Creo que la cancillería debería llamar a los embajadores de ambos países para consultarles su injerencia en la desestabilización del orden público, pues aquí ya se están metiendo con resoluciones legales y apoyando a delincuentes…”
El mismo autor, en la edición del mismo diario local de fecha 10 de marzo de 2012, en su columna Macroscopio, bajo el título de “El doble discurso de siempre” publicó: “…A raíz de haberse descubierto programas de cooperación de dos países nórdicos y desenmascarar sus objetivos, lógicamente saltaron las liebres, muchos de ellos los beneficiarios de siempre de esa cooperación internacional que no trae ningún desarrollo; más bien mantiene a grupos confrontativos que viven organizando seminarios, viajando a denunciar a Guatemala y, en fin, como siempre, viviendo bien de hablar mal. Suecia y Noruega son dos grandes países, industrializados e inmensamente ricos…”
En su misma columna, bajo el título “Racismo como arma”, con fecha 27 de marzo de 2012, el mismo dirigente empresarial publicó: “El trabajo de investigación periodística realizado por Silvia Gereda y Pedro Trujilo, junto con la opinión de Humberto Preti, han causado revuelo. Finalmente se nos informa cómo la “cooperación internacional” de Suecia y Noruega es usada para desestabilizar a las comunidades de San Juan Sacatepéquez. El trabajo no cayó bien entre diplomáticos y agitadores. Por ello, la estrategia para silenciar futuras investigaciones en esta línea es denunciar a los periodistas por el delito de “discriminación por razones étnicas”… …A Humberto Preti lo acusan de usar su columna de prensa para ir “preparando al público para un ambiente de ataque sistemático debidamente planificado…”
Este ataque sistemático se hace más visible en las declaraciones dadas por el Presidente del CACIF, Andrés Castillo, a un diario local y publicadas en su edición de fecha 17 de abril de 2012 en las que textualmente declaró: “En el caso de la conflictividad social por las inversiones se ve que es manipulada por cooperaciones internacionales, se tiene que identificar esos focos para desarticular la manipulación que al final le resta competitividad al país. Es una unión de esfuerzos entre el sector privado que ya ha identificado de dónde vienen los recursos y cómo se han canalizado, y el Gobierno tiene que implementar acciones concretas. No podemos impulsar una ANC si se impiden nuevas inversiones.”
En la Edición de otro diario local del día 14 de mayo de 2012, Fanny D. Estrada, reconocida dirigente empresarial, publica en su columna de opinión “Con los huesos rotos” que: “…Tengo que decirle que así me he sentido estos días como resultado de la paliza que las organizaciones sindicales internacionales le están dando a nuestra querida Guatemala en el exterior. Esas organizaciones son apoyadas desde nuestro país por personas cuyo trabajo diario consiste en enviar información que invalida los esfuerzos reales que públicos y privados están realizando para fomentar el cumplimiento de las leyes laborales. Como resultado de esa campaña internacional, las amenazas de desacreditarnos más, no se han hecho esperar por parte de un socio comercial muy importante. En realidad, lo que hace que uno se sienta tan dolido son las consecuencias que esto ya está teniendo… ¡pérdida de trabajos! Es tan fuerte el ataque, que terminan asustando a los inversionistas que tienen empleos en Guatemala. Habrá que preguntarle qué va a hacer una persona que hoy tiene un trabajo, si apoya a quienes dicen hablar en su nombre. Por supuesto que no es ninguna novedad que hacerle la vida imposible a las empresas hasta que cierran, es un deporte practicado hace mucho tiempo…”.
Nuevamente en un diario local, en su edición de fecha 23 de junio de 2012, en la Columna Macroscopio, Humberto Preti, bajo el título de “Si dijesen la verdad”, el dirigente empresarial publica: “…La semana pasada leímos en este matutino que líderes de las organizaciones campesinas estaban “pasando el sombrero” en ciertos países europeos para que se les ayudara con el problema que causan los cultivos extensivos, como son la palma y la caña de azúcar, y la falta de tierra… …Por supuesto que los resultados de la gira están pendientes de la magnanimidad de los gobiernos que ahora se encuentran a punto de pedir un rescate para sus bancos y para poder mantener sus interminables beneficios sociales que los han llevado a la situación actual. Lógicamente las organizaciones no gubernamentales que reciben los aportes obligatorios de los gobiernos podrían ser las donantes esperados. Lo que no sabemos es para qué fue el viaje, si fue para presentar proyectos, para ir a hacer las acostumbradas denuncias en contra del país o sencillamente para aprovechar alguna donación para pasajes, hoteles y alimentación, visitando los maravillosos centros turísticos del Viejo Continente… …Lógicamente la ofensiva en contra de las políticas del sector privado y las gubernamentales que apoyan la inversión está en marcha, y los líderes no cesarán mientras sigan apoyados por gobiernos que se dicen amigos…”
En estos días, la implementación de esta estrategia, que puede conducir a impulsar la xenofobia en el país y que pretende conducir a las organizaciones autónomas guatemaltecas al aislamiento nacional e internacional, ha pasado de generar el ambiente para ello de la opinión a presentar algunos elementos que permiten visualizar como próximo paso la masificación de la misma.
A manos de dirigentes del MSICG ha llegado una camisa promocional de las que están siendo distribuidas entre la población que en su parte frontal tienen impresa en serigrafía: “ALO: SUECIA NORUEGA Y OTROS” y en su parte posterior: “DONACIONES INTERNACIONALES PARA DESARROLLO SI QUEBRANTAR LEYES NO”.
Como puede evidenciarse, no estamos ante un proceso aislado sino ante una estrategia que pasa por la intención de generar una campaña xenofóbica y de rechazo hacia las organizaciones nacionales que no se plieguen a las políticas impulsadas por el empresariado guatemalteco a través del gobierno conduciendo así que procesos como la posibilidad de sanciones contra el país por la violación del Capítulo XVI del DR-CAFTA (por sus siglas en inglés) y la posibilidad del nombramiento de una Comisión de Encuesta para Guatemala por parte de OIT debido a la violación reiterada del Convenio 87 de OIT y cualquier reacción de la comunidad internacional derivada de las denuncias realizadas por las organizaciones, generen un clima hostil para con los denunciantes y el rechazo hacia la comunidad internacional.
El MSICG alerta a las organizaciones hermanas a nivel nacional e internacional así como a los pueblos amigos de las luchas por construir la democracia en Guatemala, sobre el grave riesgo que representan este tipo de políticas al tiempo que expresa su solidaridad para con los pueblos de Noruega y Suecia que han sido los primeros en ser atacados expresamente y exige a la Fiscal General y Jefe del Ministerio Público y al Procurador de los Derechos Humanos iniciar una investigación profunda y efectiva al respecto.
Guatemala, 30 de junio de 2012.
CONSEJO POLÍTICO
MOVIMIENTO SINDICAL, INDIGENA Y CAMPESINO GUATEMALTECO
MSICG